Dos hombres, iguales en desgracia y en dolor, padeciendo condenas de una vida infortunada, desgarrada por la cruel casualidad, usura de todo premio mundano en la lotería del destino. Hubieron se obligados a huir de la pestilencia, de un mal que otrora sería el holocausto de la vida negra en un funeral de tulipanes y rosas de espesa amargura. Cada uno caminó en su opuesto intentando hallarse, pero la belleza se les adelantó y combinaron caminos antes de siquiera madurar el pensamiento presto a cada paso, su encuentro fulminó la desesperanza a cada uno, ese excremento que rodeaba cada respiro en su rededor moría, mientras se sonreían uno al otro sin poder mediar vocablo alguno.
Dos hombres, uno abrumado por la riqueza y otro desvalido y sumido en una vida empobrecida y triste, cambiaron de lugar, sus almas viajaron a través de sus cuerpos, ambos sonrían sin parar, entendiendo lo que ocurría, ambos lloraban…….
En Abril, un joven vomitaba sangre en un suelo mohoso y pestilente, trapeaba el camino con su camisa desgarrada por constantes luchas de sobrevivencia, el frío calaba sus huesos faltos de calcio y roídos por el descuido, la violencia y el tiempo. Un joven tendido en un suelo infértil, con pensamientos alegres era aquel, con mierda esparcida por doquier, basura de la sociedad, alcohol, bebida, comidas de sobra y cigarros apagados que encontraba en el suelo eran su alimento, le hacía gracia, le llenaba de vida. Cuando sueñas decía, sueñas un mundo con peligros en todas partes, con volcanes que erosionan, con almohadas que te atrapan y brujas que devorar a tu gente, sueñas que te pierdes en el bosque o que un avión podría caer, sueñas esa porquería y te la crees mientras vives una vida muy desigual al sueño, no hay autos caros, ni mujeres, aun menos baños de dinero o seis esposas. Él decía, que la vida era agridulce, el dulzor era lo más difícil de hallar, pues de lo agrio se vive y muere, pero lo dulce no, no, es mucho, mucho más que todo eso, lo dulce ha recorrido caminos, viajado por cada parte del universo y no es aprehensible, alcanzable o adquirible. Pero eso en Abril, pues un mes después había muerto, por el hambre, el frío, la inopia y la puta sociedad.
En Mayo, un joven sonreía a la vida, caminaba con las manos en los bolsillos y silbaba una canción. Sus campos de golf rebosaban de personas y copas en brindis eternos, con eternas sonrisas y eterna felicidad, más no era él quien disfrutaba de ello, sino cada quien lo rodeaba y le veneraba en su dorado altar, en su automóvil de una mierda da plata y su mansión. Entre el Monet, el Barbizon o el Millet se perdía la escencia de un hogar, un pensador en la esquina, una venus o un Dionisio en la otra, de seguro nada de esto le hacía sentido y lo decía ---La muerte, llevaría lejos a mi alma, corrompería cada mente sucia y desahuciada, mientras el televisor vende mis productos y los letreros gigantes se burlan de la desgracia de otros, mientras nadie me ame como amigo y ni padres me reconozcan en una vida infértil y presta, mientras la calle se ciegue a permitirme volver allí, mientras el dinero no compre mi karma y devuelva mi sonrisa--- De seguro podía decirlos, claro que sí, pero no lo hizo, siempre lo calló incluso al terminar el mes de mayo, mientras su cuerpo yacía inerte en su balcón, mientras su mujer con el amante latino huían a Cuba, mientras la sociedad lo suicidaba y el diario lo sobre drogaba.
Ellos se miraban mientras se intercambiaban, la pena de no encontrar ningún sitio correcto, de buscar la felicidad en las cosas vanas, en vez de regresar a soñar…………..
Dos hombres, uno abrumado por la riqueza y otro desvalido y sumido en una vida empobrecida y triste, cambiaron de lugar, sus almas viajaron a través de sus cuerpos, ambos sonrían sin parar, entendiendo lo que ocurría, ambos lloraban…….
En Abril, un joven vomitaba sangre en un suelo mohoso y pestilente, trapeaba el camino con su camisa desgarrada por constantes luchas de sobrevivencia, el frío calaba sus huesos faltos de calcio y roídos por el descuido, la violencia y el tiempo. Un joven tendido en un suelo infértil, con pensamientos alegres era aquel, con mierda esparcida por doquier, basura de la sociedad, alcohol, bebida, comidas de sobra y cigarros apagados que encontraba en el suelo eran su alimento, le hacía gracia, le llenaba de vida. Cuando sueñas decía, sueñas un mundo con peligros en todas partes, con volcanes que erosionan, con almohadas que te atrapan y brujas que devorar a tu gente, sueñas que te pierdes en el bosque o que un avión podría caer, sueñas esa porquería y te la crees mientras vives una vida muy desigual al sueño, no hay autos caros, ni mujeres, aun menos baños de dinero o seis esposas. Él decía, que la vida era agridulce, el dulzor era lo más difícil de hallar, pues de lo agrio se vive y muere, pero lo dulce no, no, es mucho, mucho más que todo eso, lo dulce ha recorrido caminos, viajado por cada parte del universo y no es aprehensible, alcanzable o adquirible. Pero eso en Abril, pues un mes después había muerto, por el hambre, el frío, la inopia y la puta sociedad.
En Mayo, un joven sonreía a la vida, caminaba con las manos en los bolsillos y silbaba una canción. Sus campos de golf rebosaban de personas y copas en brindis eternos, con eternas sonrisas y eterna felicidad, más no era él quien disfrutaba de ello, sino cada quien lo rodeaba y le veneraba en su dorado altar, en su automóvil de una mierda da plata y su mansión. Entre el Monet, el Barbizon o el Millet se perdía la escencia de un hogar, un pensador en la esquina, una venus o un Dionisio en la otra, de seguro nada de esto le hacía sentido y lo decía ---La muerte, llevaría lejos a mi alma, corrompería cada mente sucia y desahuciada, mientras el televisor vende mis productos y los letreros gigantes se burlan de la desgracia de otros, mientras nadie me ame como amigo y ni padres me reconozcan en una vida infértil y presta, mientras la calle se ciegue a permitirme volver allí, mientras el dinero no compre mi karma y devuelva mi sonrisa--- De seguro podía decirlos, claro que sí, pero no lo hizo, siempre lo calló incluso al terminar el mes de mayo, mientras su cuerpo yacía inerte en su balcón, mientras su mujer con el amante latino huían a Cuba, mientras la sociedad lo suicidaba y el diario lo sobre drogaba.
Ellos se miraban mientras se intercambiaban, la pena de no encontrar ningún sitio correcto, de buscar la felicidad en las cosas vanas, en vez de regresar a soñar…………..
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