miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Qué hay dentro de ti que no se puede ver?




Miedo veo, miedo expele tu cuerpo de pies a cabeza…. ¿Qué escondes? ¿La manzana quizás? ¿El frío? La naturaleza es un manantial, se une al cielo raso desde cada rincón, entonces tú apareces, cubriendo azabache cada pastosa reminiscencia, no es sino la memoria la dueña de cada uno de tus berrinches, los cuales se posan de flor en flor, de grano en grano entre la arena…..si quiera pierdes ese toque sensual, das una vuelta a la cuadra entera… ¿y? es heurística tu suerte, admirar cada cascada del nicho verdadero, allí donde se une al firmamento, allí donde el aura se expande tocando el pecho del admirado espectador….
…..aún así, nada sacas, nada has ganado, nada se logra de la farsa, te hundes al igual que las ideas en el pensar y consigues salir solo para escupir al filo mendaz tus plegarias. Nunca lo has visto, convertido tu discurso en un sainete barato, cubierto del musgo silencioso de la culpa y mirando de reojo tras la puerta, esperando tan solo, una silaba, un ramillete, una gota, que te enseñe… que te diga…. Que hable la naturaleza para ti, que sientas vivir de nuevo, pues la ira del coloquio inapropiado se expande como un alma sobre el cuerpo y nuevamente te hallas solitaria y cabizbaja y de eso ¿Cuál es el rédito?
Respondo, que no es mecánico el pensar, la existencia de los posibles, ayer despertamos juntos y hoy muertos todos, no en el acto, no en la ciencia, tampoco en esa efímera verdad,--- formositas insontis --- la eternidad es para los tontos, el letargo es para la gente…. Tenemos en común que no nos parecemos y vivimos bajo el alero del pueril pensamiento, aun creemos que la vida es vida, y la muerte es muerte…. Déjame decirte, que mientras aúllen los lobos su tristeza a la Selene nuestra, veremos brillar el helios y marginar la Nix de nuestras almas.

domingo, 23 de mayo de 2010

"Muerte y Vida"

Has pensado golpearme…. ¿a mí? El que escupe sin escrúpulos,
¿Eres capaz? Entonces hazlo, golpéame, dame ese puño… tú que auguras el porvenir tras el cristal de mi mente y que albergas en mí, en mi ser, tu viuda alma estalactita. Has corrompido cada pequeño espacio del vacío pedregal alma mía, azules entonces tornamos nuestros fuertes, la guerra siquiera comenzaba, pero tú…tú…tu sombrero que revienta las olas de la insana locura, te mientes abriendo el bosque al paso de un hombre nuevo, dejándote rasgar completa a la inopia del primer imbécil que llena tu tumba de flores, no estás muerta, ni yo.
………. Rasgar, eso es, rasgar, al éter que corrompió tu verdad, tu manantial, el verdadero herrero…. Que forjó la armadura del sesgo en ti, del héroe que resistió la infamia y se casó con la desidia solo por ti. Ahora, que es tan tarde como la muerte, solo deseo verte delirar una vez más, una vez y para siempre, una para ir en paz… pues del aire que exhalas en cada pausa, viví cada prostituta primavera y hoy que regresa a mí, tan amazónica como jamás vi, tan venusiana como la primera mía, entonces puede ver, que nada hice por ti, más el daño, es todo mío, por ello yo crecí.

domingo, 2 de mayo de 2010

El había recorrido las distancias más largas, intentando hallar lo que con el dificultoso devenir del tiempo aprendió forzosamente a callar. Vagamente dio cuentas y conjeturó haber avanzado algunos pasos en busca de algo, pero al igual que los ríos nos han limpiado en su peculio también su mente a desmenuzado toda traba que le impidiese dragar su alma y mucho mas. Sórdidamente su corazón albergó solo un sentimiento, solo una razón, que a los ojos del propio ímpetu de su marcha se hallaba viciado y vació, pese a todo, absorto en sus pensamientos….voló como un huracán de emociones desatadas en la oscuridad… un cigarro era una compañía implacable contra el frío, el sueño, el hambre, el dolor. Su cabeza tenía las canciones de su mp3 sonando una y otra vez, en los cimientos de su vida estaba escrito este destino, verse perdido y divagando entre arrabales grises, húmedos, mohosos y desolados. Si existen momentos felices, por Dios que aquel estaba muy lejos en las distancias galácticas de lograr ser uno de ellos, incluso desde el pensamiento lumínico de su reminiscencia, los destellos briosos para con su resignación resolvieron dar finitud a los sentimientos, de esta forma le dio muerte al hombre y muerte a su descendencia, pensado en que solo así podía sanar….ese lóbrego pozo que es la conciencia, llena de impurezas que no logran diluir las luces del amor, se han extendido en todo hombre, en toda bestia y han unificado su cuerpo, en tanto materia y en tanto fé. Siglos atrás contó un ebrio que las luces desde su interior emanaban algo mas allá de lo visible y no tan solo inteligible, el desentraño uno de lo mas grandes misterios que albergan las especies pequeñas…él se pregunto por la real felicidad.