domingo, 21 de agosto de 2011

"lo pensé...ahora no sé"

De pronto el hielo nos cala, como una brisa o un pequeño soplo de algo. Me he sacudido las rodillas mucho antes de levantarme, precisamente porque tengo ese miedo estúpido a lo realmente prescindible o más bien a prescindir de ello. Y es que, realmente el tiempo nos juega en contra a quienes deseamos de revivir en ciertos momentos, como hoy, hoy es un momento en que desearía volver a mi vida, claro que esto no significa para nada sentirme muerto o de momento nulo, más bien he tomado esto como aquel lapsus o como se llame.

Dicen, y esto me lo tomo de buena fe, pues mi abuelo lo repitió muchas veces, que la vida es de ida aún más bella que al regresar. Yo por mi parte, sigo escéptico de todo lo que me han enseñado los viejos, no por no creer en ellos, sino por desear creer en mi. La llamada “premisa de la muerte” era como ese lugar intenso, en que de repente veríamos a un ogro o alguna otra criatura, simplemente aparecer en nuestras vidas y con ello anunciar el momento exacto, a mi me parece que aun con mi experiencia y la de los viejos hablando, jamás podremos saber si hay algo así como un anuncio que nos invite a otro lugar. Y el por qué de esta reflexión, estaba dado por el momento en que un susurro me llegó al oído, decía que aparecería un insólito movimiento en mi camino, unidireccional y determinado, que me volcaría completamente...mmm...no sé si eso realmente ha ocurrido, puede ser la costumbre tal vez a asumir que todo lo que ocurre al rededor, está dado por una causalidad directa del fenómeno “ todos animales” no lo sé, el hombre gobierna por que inventó el gobierno, el animal es inferior porque decidimos que así era, pero ¿Y si realmente me llamó al teléfono para salir conmigo?. Desde el principio estaba hablando de una mujer, es imposible pensar lo contrario, quizás no, no es el punto. ¿Qué tanto puede durar el día sin los movimientos de la Tierra? es decir, supón que nuestro planeta deja de girar, ¿Acaso se detiene el mundo? o ¿El sol jamás vuelve a salir en China y mientras tanto en nuestro País el sol se mantiene brillando eternamente? ¿Cómo distribuiríamos la energía? en fin, solo imaginalo, en realidad no es difícil de pensar. Entonces el recetario de la Abuela, el típico plato que a nadie le sabe igual, por el toronjil cuyano, las pasas se cuecen cinco minutos antes, es igual. Cada santo problema me remite al mismo lugar, porque debería vivir cuestinándome el acostarme con la rubia de hace un momento y fornicarla como jamás nade lo ha intentado, creo que eso es incluso tierno si lo miras con perspectiva, Veelo así: Un hombre que ama a su novia, vive con ella la emoción más grande que es el salir, disfrutar, compartir y acompañarse en el vivenciar, ¿Acaso es poco? continuando, él y ella deberían bastarse el uno al otro, lo suficiente para tolerar lo malo y disfrutar de lo bueno, a veces he llegado a pensar que si realmente se han complementado, no debería existir aquello que “tolerar”, pero claro, depende del gusto y estilo de cada cual. ¿Qué ocurre si en algún momento ella no es suficiente para mantener la explosión de libido en paz?

Es obvio que todo hombre por muy perfecto que este sea, debe por ley natural, exitarse por otra hembra anatomobiológicamente perfecta para procrear, digamos; una modelo de ropa interior, la actriz hollywoodense de moda o la del comercial de perfume que se desviste totalmente, qué importa quién, la fidelidad es nada más que el acto de auto-castrarse por un bien ultramente narscicista que implica no lastimarse, quién podría vivir con la culpa de dañar una relación, la cual fuese “una enorme posibilidad de perfección”, nadie podría vivir con ello en mente, piensalo, la culpa es solo contarle a alguien lo que no te agrada para descansar, es tan egoísta como suena, dañas a alguien en secreto y luego se lo cuentas, ¿Para qué?, para nada, te desahogas y el perjudicado se quede atorado doblemente por el daño cometido y por tu sinvergüenzas forma de despejar ese ruido molesto que no te dejaba dormir. Así que, ¿Qué importa dormir con una o dos al mismo tiempo? de qué sirve la unión si no existe un elemento que la pueda romper, es decir, para qué poner cosas juntas si las podemos separar y ligar cuantas veces queramos. Al menos ese era el espíritu hasta ayer, cuando de pronto, había visitado tantos departamentos e interiores de hogar, que llegué a pensar que en mi propia morada, osea, mi novia, podría estar siendo visitada por feliz-pasantes que siquiera pudiesen llegarse a contar, ¿Es justo?. El hombre al menos tiene mucho de la biología en su favor, pero, acaso ella debe de usar un cinturón de castidad (en todo momento me refiero a una metáfora, no nos vallamos a olvidar) ¿Porqué será que siendo hombre me cuesta y nos cuesta aceptar, la igualdad sexual?

Después de todo, ella ama muy bien, sabe lo que me gusta y a veces yo recuerdo lo que a ella también, aunque no es muy a menudo. Anne me dijo una vez, ten me en unos minutos y jamás olvidaras a tu novia y por fin lo comprendí, el deseo, la necesidad de estar dentro de otra para sentir el vació de estar fuera de ti, es como un día soleado, en que sales de compras y entras al mall, entonces una familia entera aparece y preguntas ¿Serán felices? y un hilo de nostalgia recorre por un micro segundo tu mente y tu corazón ¿Sería feliz?, en Anne busqué esa confirmación, una y otra vez, incluso debo decir que se hizo un vicio recurrente, hasta que la droga dejó de abastecer y fue otra la que me sostuvo, un mes o dos, pero no fue sino ella, mi novia la que me devolvió toda esa verdad, ese momento en que eres sincero y compartes la felicidad, en que parece que por muy imbécil que sea el chiste ella se reirá una tarde entera si es necesario, todo para hacerte feliz, como diciéndote en cada segundo: “Solo por estar aquí y hacerme feliz, no miraré a ningún tío por la calle, ni desearé tirarme a mi personal trainer” quizá no lo diría así, pero ya que me haces feliz, solo me digo que: acabaré siendo tuyo incluso en el regazo de otra distinta de ti.